#204 – La apuesta al Carry. Financiada por la Cuenta Capital

La reacción de los mercados tras la elección del 26 de octubre alargó el horizonte y abre una oportunidad para intentar recalibrar los vértices del triángulo (Macro, Micro y Gobernabilidad), necesarios para apuntalar la estabilización de la economía.  

La baja en el riesgo país a la zona de 650 pbs. acelera las chances de que el Tesoro Nacional deje de pagar al contado los vencimientos de la deuda en dólares y extienda los vencimientos de la deuda en pesos permitiendo usar el “señoreaje” para la acumulación de reservas y no para el pago de la deuda. El cambio en la composición del Congreso aumenta las chances de avanzar con reformas estructurales que apuntalen la productividad sistémica, condición necesaria para sostener en el tiempo la consolidación fiscal y para moderar el daño que la necesaria apertura de la economía en el mundo actual va a tener sobre sectores enteros de la economía, contracara del salto en la productividad y recomposición de precios relativos usando el dólar como semi ancla.  

Frente a la dinámica de los flujos apuntalados en el resultado electoral (put de Bessent mediante) y a la decisión del gobierno de sostener la banda superior volvimos a recalibrar los escenarios incluidos en nuestro informe anterior. La pregunta ya no es si recalibra o no, la pregunta es si mantiene el esquema y logra comprar dólares en el medio de las “nuevas bandas” (hoy la banda inferior pareciera ubicarse en $1.400 mientras la superior sigue en $1.500) o si por el contrario en algún momento el dólar se pega a la banda superior y el BCRA se ve obligado a recalibrarlas. La materialización de uno u otro escenario dependerá, casi exclusivamente, de la capacidad del gobierno de acceder finalmente al crédito para dejar de pagar al contado.