Bessent al Rescate y Baja Transitoria de Retenciones
La bala de plata del enorme apoyo de Estados Unidos a la gestión de Milei y el incentivo fiscal para anticipar las liquidaciones del agro, volvieron a ponerle precio a los activos financieros y frenaron la sangría de reservas, pero a costa de volver a imponer restricciones cruzadas en las operaciones de cambio y dar seguro de cambio a cerealeras y bancos buscando asegurar el roll over de los vencimientos de pesos.
Hasta ahora lo concreto fue tomar el excedente de la oferta privada de dólares del agro de los próximos cinco meses, adelantado por las cerealeras, a cambio de un costo fiscal de USD1.237 millones (0,19% del PIB) y darles un seguro de cambio por un monto equivalente entre futuros y la emisión de bonos DLK (54% de la licitación del viernes por USD2.980 millones). Para esto llevó a 0% las retenciones de los principales granos a cambio del adelantamiento de liquidaciones por hasta USD6.300 millones (el 90% de los USD7.000 millones registrados). Hasta ahora las empresas liquidaron USD3.618 millones, con lo cual todavía quedan liquidar USD2.682 millones entre lunes y martes.
La idea del Gobierno es poder acaparar esta oferta para manejar el tipo de cambio de cara a las elecciones (pensar que fue para elevar las reservas es naive). Por lo pronto, el Tesoro se hizo de casi USD1.700 millones a cambio de una emisión de $2,2 billones, aunque para lograrlo debió sacarse de encima a la demanda de las personas físicas tras la reinstauración de las restricciones cruzadas entre el dólar oficial y los dólares financieros. Así elimina el rulo del CCL, que explicó en agosto USD1.677 millones de ventas de las personas físicas, de una demanda total de USD3.450 millones.
La compra de divisas del Tesoro revierte la pérdida de reservas de la semana previa (las Reservas alcanzaron USD41.238 millones y se elevaron en USD1.974 millones en la semana) y más que recompone los depósitos en dólares del sector público que había utilizado para intervenir en la previa de las elecciones bonaerenses. Los depósitos superan los USD2.300 millones y podría sumar USD2.000 millones más entre lunes y martes, si repite el ratio de compra del viernes del remanente a liquidar. Así, el Gobierno podría tener disponibles más de USD230 millones diarios para manejar el dólar en los 19 días hábiles que quedan de cara a las elecciones.
La contrapartida de la avalancha de dólares fue una baja del dólar mayorista de casi 10% nominal, al caer de $1.474 a $1.332 en la semana. En el caso de los dólares financieros las bajas fueron menores por la vuelta de la brecha, que ya se ubica en 10%. El dólar MEP en $1.431 y el CCL en $1.470 con caídas en la semana de 6,2% y 7,7%.
Pensando en el mediano plazo (después de la elección), lo más importante fue el inédito respaldo financiero del Tesoro americano a “la reelección de Milei” a un mes de la elección de medio termino. En varios tuits del propio Scott Bessent que arrancaron el lunes pasado antes de la apertura de los mercados anunció que su país estaba dispuesto a hacer “todo lo que sea necesario” para estabilizar la situación económica argentina especificando que el gobierno de los Estados Unidos está negociando una línea de swap de US$20.000 millones con el BCRA, que está listo para comprar deuda argentina en el mercado primario y en el secundario, y que está dispuesto a conceder importantes créditos stand-by a través del Exchange Stabilization Fund (ESF), un fondo de estabilización del Tesoro de los Estados Unidos. En principio dijo que la ayuda no tiene condicionalidades, “más allá de las impuestas por el acuerdo con el FMI”, por lo que se asume una recalibración del esquema después de octubre. En tanto surgieron noticias no chequeadas de que a cambio se exigiría la devolución del swap chino (USD19.000 millones de los cuales sólo USD5.000 millones están activados).
El anuncio descomprime los temores respecto al pago de los cupones de 2026 y reduce la incertidumbre respecto al tipo de cambio de equilibrio si se debía pagar al contado la deuda con la cuenta capital abierta. Hasta ahora todos los préstamos otorgados por el Tesoro Americano requirieron garantías y exigieron correcciones para poder contar con el puente de divisas. Y está claro que luego de recibir dos asistencias en el año, el frente externo es el que se debe empezar a encarar. La expectativa de que baje el riesgo país no es suficiente, aunque tengas a Estados Unidos al lado sino se alarga el horizonte de la política y recordemos la ayuda está puesta en “apoyar la reelección”.
Internacional
La economía de Estados Unidos mostró un crecimiento más dinámico de lo previsto en el segundo trimestre de 2025, con un PBI anualizado del 3,8%, superando el 3,3% informado anteriormente. La inflación, medida por el índice PCE, se aceleró a 2,7% anual, su nivel más alto en seis meses, debido al aumento en precios de energía y alimentos. La revisión del PBI enfrió las expectativas de nuevos recortes de tasas, provocando una reacción inicial negativa en Wall Street. Sin embargo, los datos de inflación impulsaron una recuperación en los principales índices bursátiles. En este contexto, se reaviva el debate sobre una posible burbuja financiera. El S&P 500 se encuentra en niveles récord, liderado por acciones de inteligencia artificial. Indicadores como el ratio P/E y el CAPE muestran valores históricamente elevados, similares a los previos a crisis pasadas.
Finalmente, otra vez el riesgo político se intensifica ante la posibilidad de un cierre del gobierno federal el 30 de septiembre. La falta de acuerdo presupuestario podría derivar en despidos masivos y afectar significativamente la actividad económica, con un impacto estimado de 0,1 puntos porcentuales del PBI por cada semana de shutdown.