Llegaron… con la lengua afuera (y el Tio Scott)
En la previa electoral el Tesoro americano vendió unos USD1.000 millones, adicionales a los más de USD600 millones de la semana pasada. El dólar oficial volvió a tocar el techo de la banda entre el martes y esto obligó al Central a vender un “puchito” más (USD45 millones el miércoles). Luego de semejante intervención y con la especulación de que el resultado del domingo podría no ser tan adverso para el oficialismo, el tipo de cambio se despegó apenas por debajo de la banda superior, acompañado por toda la curva de futuros, y las acciones argentinas junto a los bonos en dólares volvieron a subir en la jornada del jueves.
La semana había comenzado con un intento de volver a coordinar expectativas con dos fuertes anuncios: la confirmación del swap con el tesoro americano por USD20.000 millones y los anuncios de búsqueda de mecanismos para recomprar de deuda soberana. Esto se llevaría a cabo con un bono garantizado por organismos internacionales del cual el monto no superaría los USD1.000 millones, sin embargo, el grueso serían los USD20.000 millones adicionales provenientes del hemisferio norte que todavía aguardan por garantías.
La inyección de liquidez producto del financiamiento neto negativo de la última licitación “normalizó” la curva de pesos luego de que las tasas volaran la semana pasada. Para controlar la cantidad de pesos y prevenir una fuerte monetización, el Banco Central anunció un swap con el mercado en el cual voluntariamente acepta la letra dollar-linked de octubre a cambio de la que vence en noviembre, diciembre o enero.
Otros destacados de la semana:
- Las importaciones crecieron un 20% i.a.(USD7.207 millones) mientras que las exportaciones lo hicieron en 17% i.a. (USD8.128 millones) producto de la reducción temporal de DEX. El saldo comercial de septiembre fue positivo en USD 921 millones.
- La actividad apenas creció en agosto un 0,3% mensual s.e. (sólo 2,4% i.a.), dejando un arrastre para el año de 3,9%.
- En agosto, la irregularidad de los créditos del sector privado alcanzó un 3,7% y un 6,6% para las familias, máximo histórico en la serie que arranca en 2010.
Por lo pronto, la apuesta del gobierno es que con un resultado electoral “digno”, el lunes el mercado cambiario descomprima y como ocurrió en octubre pasado (con el blanqueo) y en abril pasado (con los dólares del FMI) puedan volver a decirles “mandriles” a los que se dolarizaron y amortiguar el costo de la cobertura vendida (incluyendo los USD2.000 millones que habría vendido el Tesoro Americano) para llegar a la elección.
Pero la estabilidad de la demanda de pesos, o mejor dicho de la demanda de deuda en pesos va a depender de que el programa logre bajar riesgo país, avanzando rápido con alguna operación de manejo de pasivos con garantías del Tesoro americano en un contexto de rearmado de la gobernabilidad que extienda el horizonte más allá de Octubre 27. En nuestra lectura esto requiere un equilibrio dólar tasa de interés distinto que de aire a la Micro mientras se avanza en la agenda de reformas.
Internacional
Semana de ajustes para los mercados globales, donde el “debasement trade” volvió a ocupar el centro de la escena. Tras meses al alza, el oro y la plata cayeron con fuerza -más de 6% y 9% respectivamente- en un contexto, probablemente transitorio, de dólar más firme, escasez de datos por el shutdown en EE.UU. y menor liquidez global. Aun así, la búsqueda de cobertura frente al deterioro fiscal y la desconfianza sobre la independencia monetaria de la FED sigue marcando el pulso de los inversores, sostenida por la demanda de bancos centrales y los flujos hacia activos reales.
Mientras tanto, las acciones estadounidenses se movieron sin tendencia clara, aunque el boom de la IA persiste, a pesar de algunos resultados peores a lo esperado con la publicación de los balances del tercer trimestre de algunas empresas. El petróleo, en cambio, subió con fuerza tras el anuncio de nuevas sanciones de Washington a Moscú, llevando al Brent por encima de los USD 65.
En el frente geopolítico, China propone una ofensiva doble contra Estados Unidos: tanto por el lado de la suspensión de las compras de soja, como por el endurecimiento de los controles a la exportación de tierras raras, recursos clave para la industria tecnológica y militar. Las medidas refuerzan su poder como proveedor estratégico y evidencian el poder de fuego de China, en un mercado global cada vez más fragmentado.
Poniendo el foco en el viejo continente, en el Reino Unido la inflación de septiembre se ubicó en 3,8%, considerablemente por encima del 2% objetivo del BoE, mientras que, en Francia, el gobierno de Lecornu logró sobrevivir a dos mociones de censura a costa de suspender la reforma previsional, sumando presión sobre unas cuentas públicas ya tensas.