Monitor Semanal #833

Desarme controlado 

Tras la elección, el Gobierno empezó a desarmar los dispositivos de control del dólar, dando mayor liquidez al mercado y salida al Tesoro de Estados Unidos. Dos novedades: por un lado, la activación del swap con USA, por otro, una baja de tasa de interés de corto plazo buscando reestablecer el crédito sin que el tipo de cambio se acerque a la banda superior en un contexto donde la oferta de dólares comerciales escasea después del anticipo de USD7.000 millones de la cosecha para llegar a la elección de octubre pasado.  

El desarme de la posición de pesos del Tesoro Americano figura en el balance del BCRA, que en la última semana de octubre muestra que las letras emitidas en moneda nacional caen en USD1.900 millones -, mientras que otros pasivos crecen en USD2.800 millones. Lo más probable es que la diferencia se explique por el último pago de intereses al Fondo del año. 

Con este nuevo pasivo de corto plazo por la activación del Swap, la meta de reservas con el FMI sigue alejándose y hoy estamos a USD10.200 millones de cumplirla (vs. USD6.100 millones de distancia que estábamos hace un mes atrás) a pesar de las compras “pajarito”. 

La decisión de bajar la remuneración de la rueda de simultáneas a 22% TNA, no sólo impactó en la rueda de repo y de caución sino en la licitación del miércoles, donde Finanzas pudo extender la duración de la deuda en pesos a una tasa de corte de 2,6% para los instrumentos a tasa fija (0,3p.p. menor que en la licitación anterior). Con un roll over del 112%, recupero un billón de pesos y subió los depósitos en el BCRA a $6 billones, mientras que mantiene otros $14 billones en el BNA.  

De momento, el gobierno logró descomprimir fuerte las tasas de interés, empezar a alargar los plazos de la deuda en pesos y reestablecer la caja de pesos que había quedado diezmada en la licitación anterior con un dólar que se mantuvo contenido en torno a $1.450 y una curva de futuros que se mantiene dentro de las bandas hasta diciembre en un contexto donde la liquidación de los exportadores prácticamente desapareció.  

La apuesta es que se vuelquen en el MULC los dólares financieros que tiendan el puente hasta la cosecha de trigo (diciembre/enero) y fundamentalmente hasta la salida de la cosecha gruesa a partir de marzo. A la colocación de deuda de Tecpetrol de la semana pasada, se sumó la de YPF y aparece una lista de empresas y provincias que aprovecharían la ventana para salir al mercado.   

Las chances de alargar el escenario están supeditadas directamente a la capacidad para reestablecer el programa financiero y reducir la dominancia fiscal por esta vía habilitando a que el BCRA empiece a remonetizar la economía acumulando reservas, reestableciendo un programa monetario y un mecanismo de liquidez que reduzca la volatilidad de las tasas de interés y permita reestablecer la recomposición del crédito al sector privado.  

Por lo pronto, el riesgo país cayó a 647 pbs y todavía falta para tener chances de abrir el crédito en dólares (al menos para rollar los vencimientos de capital), mientras los intereses de la deuda en dólares los paga el Tesoro al contado (comprando dólares con superávit fiscal). Recordemos que los intereses de la deuda en pesos siguen sin ser registrados en la estadística, por lo que para eliminar la dominancia fiscal el roll over de los vencimientos de pesos debería ser del 100%.  

Internacional  

La semana fue particularmente difícil para Trump. El shutdown rompió la barrera de los 35 días y se convirtió oficialmente en el más largo de la historia, con negociaciones estancadas y un costo estimado para el gobierno que, dependiendo la metodología va de los USD10.000 millones a USD30.000 millones semanales, y ya afecta cerca de 1,2 millones de trabajadores. La falta de financiamiento golpea también los programas sociales, en particular el SNAP, mientras que la Corte Suprema comenzó a debatir la legalidad de los aranceles aplicados bajo la IIEPA, con implicancias importantes a los límites del poder presidencial. En el plano político, los republicanos sufrieron derrotas en la ciudad de Nueva York y los estados de Virginia y Nueva Jersey, reconfigurando el poder dentro del partido demócrata.  

A nivel mercados, la posición algo más “hawkish” de Powell frente a la posibilidad de próximos recortes moderó las expectativas de una política monetaria más expansiva, generando cierta cautela en los inversores. La combinación de mensajes mixtos por parte de la Fed y datos privados de empleo dispares, junto con las dudas sobre si el boom de las IA es o no una burbuja, coordinó una toma de ganancias en los principales índices, llevando al Nasdaq y al S&P 500 a retroceder desde máximos históricos, presionados por las bajas en el sector tecnológico. En ese marco, el Bitcoin profundizó su corrección, cayendo más de un 6% en la semana y perforando -aunque luego rebotó- la barrera de los USD 100.000.