Un poco MENOS de COMPRAS y algo MÁS de TASA
La tendencia a la baja de las tasas de interés se detuvo debido a una escasez de liquidez en el fin de mes. Esta corrección de tasas fue impulsada por la confluencia de una menor emisión por la compra de dólares, la venta de cobertura del Banco Central (BCRA) para quitar presión al contado, un incremento estacional en los encajes, y algunos problemas técnicos en el cambio de sistemas de BYMA.
Para evitar sumar presión sobre el tipo de cambio -que tras alcanzar un pico de $1.413 por el fixing del D30A6 descendió a $1.380-, en la última semana de abril el BCRA redujo sus compras de divisas a un promedio diario de USD97,5 millones (frente a un promedio de USD149 millones diarios en las tres semanas previas).
Las compras en el mes alcanzaron a USD2.770 millones, bien por encima de los USD1.462 millones promedio del primer trimestre y de los USD2.449 millones liquidados por el agro en abril. Tras una compra acumulada de USD7.155 millones en lo que va del año, las reservas netas mejoraron USD4.150 millones, poco más de la mitad de la meta de USD8.000 millones incluida en el staff agreement alcanzado con el FMI.
Las reservas brutas cierran la semana, y el mes, en USD44.483 millones, las líquidas en USD19.528 millones mientras que las reservas netas -metodología FMI- se mantuvieron negativas en USD10.453 millones.
En moneda local, el Tesoro logró un rollover del 102%, explicado por la escasez previamente mencionada y evidenciando una estrategia clara de extender vencimientos. Adjudicó deuda indexada para después de la elección, con colocaciones que llegan hasta 2029 gracias al nuevo dual CER/TAMAR+3%. En moneda extranjera, el Tesoro extendió el monto máximo a emitir desde USD150 millones por instrumento hasta USD350 millones, captando USD700 millones en la rueda del miércoles y otros USD148 millones adicionales en la segunda vuelta del jueves. La tasa forward entre los dos instrumentos subió al 13,2%, luego de haber permanecido en la zona del 10-11% a principios de abril.
Desde principios de año estas emisiones sumaron USD2.280 millones: USD1.445 millones con vencimiento en 2027 y USD835 millones con vencimiento en 2028. Si se incorpora también el AN29, el total emitido asciende a USD3.280 millones. Si bien estas colocaciones agregan intereses mensuales relativamente acotados, también desplazan hacia adelante vencimientos de capital adicionales, concentrados principalmente en 2027 y 2028, y, al considerar el AN29, también en el segundo semestre de 2029.
Con ese resultado, los depósitos en dólares del Tesoro habrían subido a USD1.359 millones, suficientes para cubrir el pago de USD813 millones al FMI esta semana. Es que si bien el board del organismo habría aprobado el desembolso de USD1.000 millones remanentes la semana pasada, este recién se efectivizará a mediados de mes. Por lo pronto, el Tesoro ya le compró el martes al fondo de estabilización de los Estados Unidos los DEGs para el pago.
Si bien los depósitos en dólares del sector privados están paralizados en la zona de los USD39.000 millones desde principios de marzo, casi sin impacto de la Formación de Activos Externos de las Personas, ni de los pagos de bopreal ni de la reglamentación del sinceramiento fiscal, todavía hay margen para seguir expandiendo el crédito en dólares.
Suponiendo un target del 75% en el ratio préstamos sobre depósitos en dólares consistente con el encaje legal aún queda un teórico de USD6.600 millones para prestar.
Finalmente, a pesar de lo prioritario que es para el Gobierno controlar la inflación, se anunció un aumento del 3% en los Impuestos a los Combustibles Líquidos para mayo. Esta corrección impositiva envía una señal directa de que la recaudación fiscal es una preocupación central del programa. Por lo pronto, el goteo de la coparticipación de impuestos que venía bien en abril, se planchó después del pago de IVA y las transferencias finalizaron con una suba del 28,4%, consistente con una caída en términos reales cercana al 3%. Hoy el Mecon publica los datos de recaudación de abril que incluyen además impuestos no coparticipados entre otros, Seguridad Social y Comex.
Internacional
La semana internacional estuvo marcada por el regreso de la geopolítica como principal shock macro. La tensión entre Estados Unidos e Irán sostuvo al petróleo arriba de USD100 el barril, reabriendo el riesgo de una inflación más persistente justo cuando los bancos centrales intentaban avanzar hacia una política monetaria más flexible. En ese contexto, la Fed, el BCE, el BoE, el BoC y el BoJ mantuvieron sus tasas, pero con un tono más cauteloso y menos margen para convalidar recortes.
El foco principal quedó en la Fed: la última reunión de Powell dejó una votación inusualmente dividida y mostró un comité tensionado entre desaceleración e inflación energética.
La llegada de Warsh a la FED abre una transición de régimen: podría ser más dovish en tasa corta, pero más restrictivo en liquidez, balance y comunicación. Para el mercado, la pregunta dejó de ser solo cuándo recorta la Fed y pasó a ser qué tipo de banco central reemplaza al de Powell.