Monitor Semanal #876 | La economía no remonta

Los datos de agosto del EMAE no relejaron el rebote que mostraban los indicadores anticipados y la economía quedó al borde de la recesión técnica. La economía cayó 0,1% s.e. después de un julio donde la caída se redujo a 2,8% s.e. y de mantenerse el nivel el año caería 0,2%. Con este dato volvemos a bajar el crecimiento para el año a 0,8% y también se reduce el arrastre para 2027. Los datos de salarios mostraron un repunte en agosto, los registrados subieron 1,0% real en agosto (privados 1,2%, públicos 0,6%), pero siguen 2,4% por debajo de un año atrás. Frente a noviembre de 2023, el privado está 2,3% abajo y el público, 15,3%. Esto ocurre en simultáneo a un nuevo récord del sector externo en septiembre, la balanza comercial totalizó USD2.976 millones y el acumulado de nueve meses suma USD21.198 millones. Las exportaciones subieron 23,5% interanual, casi tres cuartas partes por precios mientras las importaciones cayeron 1,8%, con cantidades 11,2% abajo. 

El secretario de Finanzas volvió a ratificar que “el programa financiero en dólares de 2026 y 2027 está cerrado aun sin volver a los mercados”. Aunque detrás afirmó que “si no se consiguen los USD5.000 millones para renovar el capital que vence de los Bonares de 2027, se usaría un tramo del swap con China”. No especifica que la caja de partida en 2027 es menor (USD920 millones de depósitos en dólares hoy frente a los USD3.500 millones incluidos en el cuadro presentado), ni tampoco de donde sale el financiamiento bilateral (otras fuentes) por USD2.100 millones, e incluye montos mayores a los del presupuesto en lo que hace al financiamiento de organismos internacionales (USD3.800 millones vs. USD2.800 millones). A ello se le suman los vencimientos por USD4.400 millones de Bopreales del BCRA. En cualquier caso, la diferencia está dada por la mayor compra de dólares del Tesoro al BCRA para hacer frente al bache, USD9.300 millones según el programa presentado (USD4.900 millones de compras del Tesoro más USD4.400 millones de los vencimientos de Bopreales del BCRA) frente a los USD22.400 millones que faltarían en un escenario de stress si los supuestos especificados arriba no se cumplen. 

Pesos para comprar dólares no faltan, aunque no son sólo los del superávit (USD10.000 millones). El Tesoro tiene $9 billones en el BCRA y $10,5 billones en plazo fijo en el Nación, con un Tesoro que viene más que renovando los vencimientos de pesos en el mercado mientras en simultáneo extiende plazos para después de la elección convalidando indexación y las tasas que no está dispuesto a pagar por los bonos en dólares. A ello se le adiciona un potencial superior de $20 billones de ganancias del BCRA acumuladas en el año.  

Lo que falta es convertirlos en dólares, y eso depende de las compras del BCRA que acumulan USD15.500 millones desde principios de año, de los cuales USD8.500 millones fueron a las reservas netas. Las reservas brutas cerraron la semana en USD50.203 millones, USD40 millones menos que el viernes pasado pese a las compras. El MEP subió a $1559 (brecha de 2,0%) y el CCL a $1620 (6,0%). A contramano, el riesgo país saltó a 710 bps, 62 bps más que el viernes pasado. El mercado sigue sin premiar la acumulación y parece leer la tensión de fondo: un programa que en 2027 depende de las compras del BCRA y de la verosimilitud de “la bazooka”.  

Lo inmediato es la licitación del martes 27, con un remanente acotado. Después vienen el fixing de fin de noviembre, con la D30N6 engrosada, y diciembre, con la demanda estacional de pesos. Con la regla del techo virtual de la intervención corriendo al 1% por mes ($1542 en octubre), el BCRA compra fuerte cuando el dólar baja y se corre cuando sube, justo cuando la demanda de cobertura reaparece en cada fixing. La banda superior hoy se ubica en $1947, 27,5% arriba.  

Internacional 

Lula logró revertir el resultado de la primera vuelta, algo que ocurre por primera vez  desde la instauración del sistema de ballotage en 1989, y se impuso a Flávio Bolsonaro por 51,79% a 48,21%, con 64,26 millones de votos y una diferencia de 4,43 millones de sufragios. Entre ambas elecciones, Lula sumó 10,4 millones de votos y Bolsonaro 3,7 millones, mientras la participación aumentó en 3 millones. El resultado sorprendió a un mercado que había apostado por un cambio de gobierno, un fuerte ajuste fiscal y menores tasas de interés: en las primeras operaciones posteriores al ballotage, los futuros del real negociados en Chicago registraban una depreciación cercana al 10%, equivalente a un dólar de R$5,56, después de haber tocado R$5,68, mientras los futuros del EWZ caían casi 26% en el premarket. La reacción se produce después de una fuerte valorización de los activos brasileños tras la primera vuelta, impulsada por las expectativas de un ajuste fiscal bajo un eventual gobierno de Bolsonaro.  

El Brent superó los USD115, su nivel más alto desde mayo, aunque el petróleo físico está más holgado que hace un mes: el flujo desde el Golfo se recompuso con desvíos y con un corredor custodiado por Estados Unidos en Ormuz. Lo que sube es la prima de riesgo. Irán ataca ahora esa ruta, los hutíes golpean instalaciones petroleras sauditas y Trump postergó cualquier ataque hasta después de las elecciones del 3 de noviembre, con inventarios que siguen cayendo y sin colchón. Aun así, el Treasury de 10 años bajó de 5%: la corrección de la inteligencia artificial, que esta semana alcanzó a Meta, pesa más que el riesgo inflacionario del barril.  

En Francia, 550.000 personas marcharon contra un presupuesto que desindexa jubilaciones y congela prestaciones mientras sube el gasto en defensa, y el bono francés ya rinde más que el italiano. Es el primer choque abierto entre un Estado de bienestar caro y una economía que no crece y paga la energía más cara.

Los datos de agosto del EMAE no relejaron el rebote que mostraban los indicadores anticipados y la economía quedó al borde de la recesión técnica. La economía cayó 0,1% s.e. después de un julio donde la caída se redujo a 2,8% s.e. y de mantenerse el nivel el año caería 0,2%. Con este dato volvemos a bajar el crecimiento para el año a 0,8% y también se reduce el arrastre para 2027. Los datos de salarios mostraron un repunte en agosto, los registrados subieron 1,0% real en agosto (privados 1,2%, públicos 0,6%), pero siguen 2,4% por debajo de un año atrás. Frente a noviembre de 2023, el privado está 2,3% abajo y el público, 15,3%. Esto ocurre en simultáneo a un nuevo récord del sector externo en septiembre, la balanza comercial totalizó USD2.976 millones y el acumulado de nueve meses suma USD21.198 millones. Las exportaciones subieron 23,5% interanual, casi tres cuartas partes por precios mientras las importaciones cayeron 1,8%, con cantidades 11,2% abajo. 

El secretario de Finanzas volvió a ratificar que “el programa financiero en dólares de 2026 y 2027 está cerrado aun sin volver a los mercados”. Aunque detrás afirmó que “si no se consiguen los USD5.000 millones para renovar el capital que vence de los Bonares de 2027, se usaría un tramo del swap con China”. No especifica que la caja de partida en 2027 es menor (USD920 millones de depósitos en dólares hoy frente a los USD3.500 millones incluidos en el cuadro presentado), ni tampoco de donde sale el financiamiento bilateral (otras fuentes) por USD2.100 millones, e incluye montos mayores a los del presupuesto en lo que hace al financiamiento de organismos internacionales (USD3.800 millones vs. USD2.800 millones). A ello se le suman los vencimientos por USD4.400 millones de Bopreales del BCRA. En cualquier caso, la diferencia está dada por la mayor compra de dólares del Tesoro al BCRA para hacer frente al bache, USD9.300 millones según el programa presentado (USD4.900 millones de compras del Tesoro más USD4.400 millones de los vencimientos de Bopreales del BCRA) frente a los USD22.400 millones que faltarían en un escenario de stress si los supuestos especificados arriba no se cumplen. 

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