En diciembre, la economía se contrajo 1,1% con respecto al mes previo en la medida desestacionalizada, acentuando el proceso de contracción ya visto en noviembre. En la medida interanual punta a punta, vemos que la actividad reflejó una leve contracción del 0,1%. Esto evidencia el hecho de que el dato de crecimiento de este año (3,9%) se explica puramente por el arrastre estadístico, cuando en realidad punta a punta no hubo tal expansión. De cara al año 2026, tenemos un arrastre estadístico igual a -0,3%, tomando el último trimestre como referencia.
En el mes se destacan tanto una leve reversión de las exportaciones como también una tímida recuperación de las importaciones, que están retornando hacia su tendencia. Del lado de la oferta sorprende la caída de la actividad industrial, con una caída del 2,2% s.e.