Semana más tranquila en lo financiero. El resultado de la elección en Brasil y las declaraciones de Bessent ratificando el respaldo de EE.UU. a Milei y la convicción de repetir la ayuda financiera a la Argentina de 2025 si hiciera falta el próximo año, descomprimieron el riesgo país a la zona de 590 puntos básicos. El BCRA aumentó en el margen la compra de dólares a USD42 millones diarios y acumula en lo que va de octubre USD340 millones, 9% de la oferta frente a los USD474 millones en todo septiembre, apenas 3% de la oferta. Las reservas brutas en la semana finalizaron en USD49.701 millones con una acumulación de las reservas netas en lo que va del año por USD8.400 millones frente a compras que suman USD14.921 millones.
La prioridad sigue siendo manejar el dólar mayorista abajo de $1530 ($1517 el viernes), la tasa en torno al 20% y las expectativas de devaluación por debajo del crawl al 2% inicial (en torno a 1,7% mensual, $1589 a diciembre). Hoy la banda superior ajustada por inflación en t-2 se ubica en $1929, 27% arriba del dólar mayorista.
Los datos de actividad de agosto y los primeros datos de septiembre (despachos de cemento) confirman la mejora en relación al bajísimo nivel de julio, aunque no alcanzan para evitar que el tercer trimestre caiga contra el segundo y nos empuja a bajar el crecimiento del año a la zona de 1,2% en todo 2026.
En efecto, en línea con lo anticipado por nuestro ESAE (anticipo del EMAE INDEC) la semana pasada, la actividad en agosto rebotó a medias. Recordemos el ESAE subió en agosto 1,1% s.e. frente a la caída de 2,9% s.e. del EMAE en julio, caída que como venimos mencionando estuvo exacerbada por la combinación del mundial, lluvias fuertes afectando la construcción y un precio pleno del gas importado frente a la quita total de subsidios a la industria. La industria recuperó poco más de un tercio de lo que perdió en julio, pero no revierte la tendencia de los últimos meses: los principales lastres son los sectores que compiten con importaciones o dependen del crédito. La construcción casi no rebotó, aunque el salto de 8,7% del cemento en septiembre anticipa una mejora. La minería sigue siendo el único sector con dinámica propia.
El índice de Precios al Consumidor de la Ciudad de Buenos Aires (IPCBA) subió 1,8% en septiembre. Reponderado por la estructura de la canasta nacional, anticipa un IPC de INDEC de entre 1,9% y 2,0%, por encima del 1,7% de agosto y casi en línea con el 2% mensual de nuestro Relevamiento de Precios Minoristas. Los datos del IPC INDEC de septiembre se publican esta tarde. La menor suba en servicios en la CABA estuvo impulsada por caídas servicios culturales y servicios de alojamiento que revirtieron la suba de julio en medio de las vacaciones de invierno y el mundial, ambos tienen un menor peso en el IPC nacional y la suba en julio había sido sensiblemente menor.
Con dos semanas relevadas, los datos de octubre del RPM muestran una suba algo menor, 1,8%, con alimentos en torno a 2,4%. Montando el 2% de septiembre y el 1,8% de octubre sobre el 21,3% acumulado hasta agosto y asumiendo un 2% mensual en noviembre y diciembre, la inflación en 2026 se ubicaría en 30,6%.
Septiembre dejó una remonetización parcial: la demanda de pesos empezó a recomponerse, pero ese impulso sigue sin impactar sobre el crédito. Ajustada por estacionalidad, la base monetaria creció 2,6% real, su segunda suba después de once meses de caída, impulsada por el circulante. A pesar de este movimiento se ubica en 4% del PIB, 0,3 p.p. por debajo de los datos de fin de año s.e., en un contexto donde la expansión de las billeteras virtuales acelera la reducción del uso del efectivo.
Aun así, el BCRA siguió absorbiendo vía repos lo que emitió por compras de divisas durante septiembre. Los depósitos en pesos subieron 0,5% real gracias a los plazos fijos de empresas y FCI. Las familias, en cambio, no ahorran en pesos con tasas minoristas por debajo de la inflación.
El crédito en pesos cayó 0,8% real en septiembre por segundo mes consecutivo: la mora de las familias subió a 12,9%. Solo crecen los hipotecarios (6% en los últimos 30 días). Así, el financiamiento al sector privado se expande sólo en dólares, con préstamos y depósitos en máximos.
Internacional
Flávio Bolsonaro ganó la primera vuelta en Brasil con 47% de los votos válidos contra 45,2% de Lula, y llega al balotaje del 25 de octubre con ventaja. Casi todo el 7,8% restante fue a candidatos de derecha o de centroderecha, tres de los cuales ya lo apoyaron, y las tres encuestas publicadas desde el domingo le dan entre 52% y 53% de los votos válidos. El mercado lo puso en precios el lunes: la bolsa subió 7,7%, el real se apreció casi 5% y la tasa a 2035 cayó 133 pb.
Para Argentina, un triunfo de Flávio tiene efectos en direcciones opuestas. Un real más fuerte mejora la competitividad de las exportaciones industriales, que tienen en Brasil su principal destino, y acota la ventaja relativa del turismo en Brasil. Del otro lado pesan un ajuste fiscal que al principio enfriaría la demanda brasileña, más o menos dependiendo del comportamiento de la tasa (hoy la Selic en 13,25% con una inflación de 4,58% i.a. en septiembre, explica en gran medida el déficit fiscal financiero con una carga de intereses de casi 9 p.p.) y una agenda comercial que descree del Mercosur. Con Brasil, el giro regional a la derecha quedaría completo, y hay quienes especulan Argentina podría perder parte del lugar que hoy tiene como el aliado principal de Washington en la región.