Monitor Semanal #826

Levan el ancla y ¿vamos al techo? 

Tras la derrota electoral, el Gobierno intentó empezar a rearmar sus políticas en vistas de las elecciones de octubre, aunque sin cambiar el rumbo.  

Desde lo político, si bien vetó la ley de reparto de los ATN, apuntó a rearmar el vínculo con los gobernadores, buscando acercarse de distintas formas. El problema es que hoy los incentivos de cara a la próxima elección no están alineados. Tal vez desde el presupuesto el Gobierno pueda dar un gesto más vinculante de acercamiento, aunque sosteniendo el resultado financiero equilibrado. Por ahora avaló nuevas garantías de créditos, que tenía cajoneadas.   

Desde lo económico, las primeras medidas apuntaron a reducir el apretón monetario bajando la tasa de referencia que están fijando desde la rueda simultánea. El Gobierno redujo en más de 1.000 puntos básicos la tasa de interés hasta el TNA 35%, promoviendo un corrimiento hacia abajo de toda la curva, particularmente la de corto plazo. Así, la curva de tasas de interés llegó a normalizarse. Se busca frenar el ahogo al crédito en pesos, que acumula un deterioro real de 0,8% en el mes, principalmente por el retroceso de los créditos comerciales (por segundo mes consecutivo) pero que ya empezaba a afectar a los créditos destinados al consumo.  

En medio de la compresión de tasas el Gobierno realizó la licitación quincenal, con instrumentos con vencimiento posterior a las elecciones. Con un importante premio y con el incentivo de la compresión de las tasas se logró un roll over de más de 90% de los vencimientos, lo que fue considerado un éxito. Todo ello sin tener que ir coercitivamente a pedir la renovación con nuevos encajes, tal como se rumoreaba al principio de la semana.  

La baja de las tasas no afectó inicialmente el desempeño del dólar, más allá del golpe inicial provocado por la derrota electoral. Recordemos que tuvo una suba inicial de 4,2% el lunes que lo llevó a $1422, que se logró sostener sin muchos cambios los días subsiguientes. El equilibrio había sido favorecido por una liquidación de divisas de USD117 millones promedio diario (USD58 millones diarios la semana previa), impulsada por las ventas externas de ocasión registradas tras el salto del tipo de cambio por alrededor de USD450 millones.  

Pero la licitación dejó “libres” $0,6 billones el viernes, lo cual junto con la baja de las tasas, impulsó la demanda del dólar el viernes. Si bien el salto estuvo contenido, el tipo de cambio llegó a estar en torno a $1.455 en el mercado mayorista (+6% semanal), lo que supuso estar muy cerca de la banda de intervención. El valor diario se ubicaba en $1.472 por dólar, hecho que fue revelado por la aparición para la venta de bloques de hasta USD300 millones cargados por el BCRA. 

El estar cerca de la necesidad de vender dólares para defender la paridad determinó un segundo golpe en el mercado, tras el derrumbe inicial del lunes. Nuevamente las tenencias de títulos soberanos y acciones fueron afectadas y los precios finalizaron el viernes con retrocesos de 5% en dólares para el Merval y entre 7,5% y 13% para los bonos soberanos. En la semana las acciones se desplomaron más de 17% en dólares y los bonos retrocedieron en torno a 12%. El riesgo país finalizó en 1.132 puntos básicos, mostrando que cada vez está más alejado el acceso al crédito. 

Por último, el Gobierno parece que quiere trabar la operatoria del rulo, a costa de mayor brecha. A través de la misma el Gobierno indicó que salieron casi USD11.000 millones, de los USD17.700 millones de formación de activos en el exterior.  

Finalmente dos cortitas de la economía.  

Los precios en agosto registraron una suba de 1,9%, nivel que fue similar a la del mes previo aunque con una mayor incidencia de los precios núcleo. En septiembre la inflación parece haberse reavivado, luego del fogonazo provocado por la elección. La segunda semana los precios de los alimentos crecieron 0,8% en la semana y la expectativa de suba para el mes se ubica en 2,9%. Sumando los consumidos fuera (2,8%), la inflación en alimentos se mantiene en 2,9%. Con el resto de las categorías relevadas, la inflación para septiembre queda en 2,4%. 

Por otro lado, se sostiene la recesión de la industria y la construcción en julio, acompañando la mayor incertidumbre y el fuerte incremento del costo del dinero. Este impacto sería extensivo a toda la economía en el mes, con algunas excepciones como es el caso de la minería y la energía.  

Internacional 

La decisión de la Fed de recortar las tasas en la reunión de la próxima semana quedó prácticamente cimentada tras conocerse el dato de inflación de agosto, que se ubicó en 3,1% interanual. A pesar de que, en otro contexto, la aceleración hubiera encendido alarmas, el aumento se encontró dentro de lo esperado por el mercado -hoy más preocupado por la pérdida de vigor del mercado de trabajo-, lo que refuerza la expectativa de un recorte de 25 puntos básicos el próximo 17 de septiembre. En paralelo, en Europa, el BCE mantuvo sin cambios su tasa de referencia en 2,0%, aunque el mercado ya descuenta una baja adicional hacia fin de año, en un contexto de crecimiento débil y moderación salarial. Las bolsas respondieron con optimismo: el Dow Jones subió 1,36%, el S&P 500 ganó 0,85% y el Nasdaq avanzó 0,72%. 

En el plano político, Francia sumó un nuevo capítulo de inestabilidad con la renuncia del Primer Ministro tras perder una moción de confianza frente a la propuesta de un plan de ajuste fiscal. La falta de consenso y el deterioro de las cuentas públicas empujan la deuda a niveles críticos y aumentan el riesgo país. Japón, por su parte, también enfrenta turbulencias tras la dimisión del Primer Ministro Ishiba en medio de escándalos políticos y una crisis inflacionaria que golpea con fuerza el precio de los alimentos.