Nuevo esquema: arrancó vendiendo a un dólar más alto
El estreno del nuevo esquema cambiario/monetario tuvo una jornada muy similar a las últimas de 2025. Con presión sobre el tipo de cambio y ventas del Tesoro en el MULC y de activo dollar-linked por parte del BCRA (más de USD200 millones en cada uno), el dólar mayorista cerró en $1475, techo que marcaron ambas entidades (+1,4% frente al cierre del martes).
El viernes 26/12 entraron casi USD300 millones a los depósitos del Gobierno en el BCRA por desembolsos de organismos internacionales y parte fueron vendidos el lunes de esta semana (USD224 millones). Así, con datos al lunes el Tesoro acumula USD1.963 millones. Dos novedades. El canje del BCRA que entregó bonos CER al Tesoro por AL35 y AE38, le permitiría hacerse de hasta USD3.900 millones mediante un REPO con bancos internacionales suponiendo un aforo promedio del 70% a precio de mercado de los BOPREALES. En la misma línea, mediante el Boletín Oficial se confirmó que los USD700 millones de la concesión de las hidroeléctricas deberán entrar hasta el 6 de enero inclusive, aunque no todos se integrarían en dólares. Los fondos estarán disponibles para cancelar los pagos de deuda el próximo 9 de enero, y otra vez la expectativa es ver que ocurre con la reinversión de los cupones y el impacto sobre el riesgo país que no logra quebrar los 560 pbs. La escasez de liquidez en el sistema financiero llevó las tasas overnight en la jornada del martes por encima del 100% TNA. La venta de activos en pesos, no así del dólar, sumado a los cambios en la integración de encajes que liberaron $4 billones en el primer día hábil del año, descomprimieron dichas tasas no solo frente al promedio del martes, sino también en el intradiario.
En el plano fiscal, se promulgó el Presupuesto 2026, primero de la gestión. A destacar, respecto a las operaciones de crédito público, hasta un 18% del total puede ser emitido bajo ley extranjera. También hay mayores restricciones respecto a las contrataciones y se eliminaron pisos mínimos de gasto en partidas asociadas a educación, salud, ciencia y tecnología. El grueso del gasto no sorprende: servicios sociales; partidas salariales, de subsidios económicos, obra pública y provincias principales candidatas al recorte ante una eventual complicación de los ingresos fiscales. En noviembre hubo una pequeña suba de la deuda flotante, aunque el stock registrado sigue siendo bajo en relación al producto y en términos históricos, 0,22% del PIB.
Finalmente, los datos de recaudación de diciembre muestran una caída en términos reales en la comparación interanual de 3,1% (+27% nominal). Los recursos de la Nación (incluyendo Seguridad Social) cayeron 5,3% i.a. en términos reales, mientras los de las provincias lo hicieron sólo 0,4% i.a. La caída obedece principalmente a los recursos originados en el comercio exterior con una caída de 22% i.a. en términos reales (suba nominal de sólo 2,1%, derechos de exportaciones creciendo 0% y derechos de importación cayendo 19%, ambos en términos nominales). Los recursos de la DGI crecen 3,7% i.a. en términos reales con una suba en ganancias de casi 10% y una caída en el IVA de 7,3%.
Internacional
El operativo de Estados Unidos en Caracas, que culminó con la captura de Nicolás Maduro y su esposa Cilia Flores, abrió una transición bajo tutela externa. La definición de Donald Trump de que EE. UU. iba a “run Venezuela” fue leída como una estrategia de administración del colapso —orden, continuidad estatal y alineamiento geopolítico, con foco en la producción petrolera con empresas estadounidenses— más que como un proceso inmediato de democratización. En ese marco, Delcy Rodríguez, vicepresidenta de Maduro y quien manejaba la administración del gobierno, quedó en el centro del “control del caos” por su capacidad operativa (Estado, PDVSA y vínculo con el poder duro), mientras María Corina Machado y Edmundo González fueron desplazados de la negociación inicial.
En el plano regional, el episodio reactivó una Doctrina Monroe operativa (algunos la llamaron “Donroe”): hubo una declaración conjunta de presidentes (Brasil, Colombia, México, Chile, Uruguay y España) de tono diplomático evitando tanto una condena explícita como un aval formal a una tutela externa prolongada reafirmando los principios de soberanía y derecho internacional. En contraste, la postura de Javier Milei fue mucho más contundente en el apoyo: si bien acompañó el marco general de estabilidad regional, expresó públicamente un respaldo explícito al desenlace político y alineó la posición argentina con Washington y las democracias occidentales. A nivel global, la intervención profundizó la lógica de bloques, con Rusia y China denunciando el precedente y habilitando intervenciones en terceros países. En simultáneo reabrió la interna por la sucesión en el partido republicano entre el ala de J. D. Vance y la de Marco Rubio. En los mercados, la reacción fue acotada: sin shock financiero, con el WTI cerrando en USD 56,8 (-1,7% vs. el viernes), primando la señal de control del conflicto por sobre la de escalada.
Haciendo un balance del año, 2025 consolidó un cambio de régimen a nivel global. La inflación continuó desacelerándose en las principales economías, pero de forma lenta e incompleta, con mayor rigidez en los componentes núcleo, lo que llevó a los bancos centrales a pausar el ciclo de subas y avanzar (con cautela) hacia recortes graduales. El crecimiento mundial evitó una recesión, aunque mostró una marcada asimetría: Estados Unidos volvió a destacarse por su resiliencia, Europa permaneció virtualmente estancada y China creció por debajo de sus estándares históricos. En este contexto, la geopolítica y la fragmentación comercial ganaron protagonismo como factores macroeconómicos, desplazando parcialmente a los fundamentos tradicionales.