Monitor Semanal #840

Compran dólares, Repo y pago de cupones 

La dominancia fiscal implícita en el programa financiero de pesos y dólares se sostiene en un contexto donde el Tesoro/BCRA siguen priorizando el ancla cambiaria (y la desinflación) por sobre la acumulación de reservas y la descompresión de las tasas de interés. Por ahora, resultado electoral de octubre mediante, con una oposición desorientada y una alianza táctica con Trump (no con USA) en tiempos de doctrina “Donroe”, la construcción de un puente a la salida de la cosecha sigue funcionando. Todas las miradas están puestas en la ventana para acumular reservas, descomprimir el riesgo país y acceder al mercado antes del próximo vencimiento de julio 2026. 

Esta semana el Tesoro cumplió con el pago de Bonares y Globales, completando los dólares que le faltaban con un nuevo REPO del BCRA con seis bancos internacionales por USD3 mil millones a 372 días de plazo y una tasa fijada en la tasa SOFR (3,64%+400 pbs). Para hacerse de los dólares, el Tesoro tuvo que retirar previamente $3,4 billones de la cuenta del Banco Nación, movimiento que explica la presión al alza sobre las tasas de interés de la semana pasada en un contexto donde la línea de Pases Pasivos en el Balance del BCRA prácticamente había desaparecido.   

El debut del nuevo esquema cambiario trajo compras del BCRA, pero quedaron opacadas por la intervención previa del Tesoro en el spot. Esta absorción, sumada a la oferta de dollar-linked y la búsqueda de liquidez del BNA para transferirle pesos al Tesoro, volvió a secar la plaza aunque las tasas overnight nunca alcanzaron los valores de tres dígitos del último día del año pasado. Tocaron 50/60% TNA y cerraron la semana en torno al 30% TNA en gran medida como contraparte de un BCRA que volvió a inyectar pesos al mercado vía venta de Lecaps y en menor medida el uso de pases activos. 

El nuevo REPO eleva la carga de vencimientos para el año electoral de 2027, donde vencen USD28,3 mil millones. De estos, USD7,9 mil millones son vencimientos con el mercado, USD2,6 mil millones Bopreales (no se incluye el pago de impuestos ni tampoco los vencimientos de Bopreales utilizados como garantía de los primeros dos Repos) y USD5 mil millones de los dos últimos Repos. A esto hay que sumar USD12,9 mil millones de vencimientos entre FMI y organismos, de los cuales cerca de la mitad corresponde a desembolsos pre acordados. Otra vez aparece la noticia de que se avanzaría en un esquema de liability management con los GD y AL 29 y 30 para descomprimir los vencimientos con el mercado. Recordemos que estos bonos representan 100% de los pagos de capital de julio y el 70% vencimientos de bonos en el mercado incluyendo los pagos de intereses. Un ejercicio rápido, un canje del 100% de los bonos que flotan en el mercado generaría un ahorro en 2026 de USD2,4 mil millones y en 2027 uno de USD4,8 mil millones (casi todo capital). La contrapartida será el cupón sobre la nueva deuda, partiendo de un bono bullet y asumiendo recién empieza a pagar en 2027 con un cupón del 8% (consistente con una suba del 10% en los bonos), generaría un pago de intereses por USD1,6 mil millones, por lo que el ahorro neto se reduce sólo en USD3,2 mil millones, a USD25 mil millones. Por sí sólo no alcanza, requiere que comprima el riesgo país y se acceda al crédito. 

De cara a la licitación del lunes, el Tesoro enfrenta vencimientos por $9,6 billones con privados y una restricción de liquidez en el sistema financiero. El problema de fondo persiste: el superávit actual no alcanza para pagar los intereses de la deuda en pesos ni el capital de la de dólares y los pesos en la cuenta del BCRA (los originados en el desarme de pasivos remunerados más el traslado de $12 billones de utilidades en abril pasado) se agotaron. Cerrado el balance del BCRA de 2025, el Tesoro contaría con un máximo de $37 billones disponibles para girar en 2026.  

Finalmente, luego de festejar “el adiós” a la deuda de Basilea en abril de 2024, el Banco Central habría vuelto a solicitarle un swap por USD2.500 millones para poder cancelar la activación del swap con el Tesoro americano que se concretó la última semana del año y Bessent anunció por tuit el viernes pasado. Las reservas brutas y netas se mantienen casi intactas en el cálculo, aunque los nuevos dólares no son líquidos. 

Encaminada la oferta de dólares para este nuevo año, no luce que haya grandes cambios. Los mayores volúmenes tanto en el agro como en el petróleo terminan neutralizados por la caída (en promedio) en los precios internacionales y la falta de incentivos que hubo en 2025 (demanda china extraordinaria y rebaja/exención de pagos de derechos de exportación).  

Internacional 

El año empezó haciendo válida la idea de Ian Bremmer de que el principal riesgo geopolítico en 2026 es Donald Trump. A la concreción de la incursión en Venezuela de la semana pasada que derivó en la captura de Maduro (sin acuerdo del Congreso Americano) y la decisión de sostener en el gobierno a Delcy Rodriguez se sumó una catarata de anuncios del propio Trump. Anuncios que van desde renombrar como Doctrina “Donroe” la nueva doctrina Monroe para America Latina, el tuit afirmando que él es el presidente de Venezuela, las amenazas latentes de incursión en México y Colombia (luego negociadas) y Groenlandia (lo que implicaría un ataque a un país de la OTAN) y los comentarios respecto a las Revueltas en Irán incluyendo las amenazas latentes de ataque militar conjunto con Israel. El domingo a la noche se sumó un video de Powell desde el tuit de la Reserva Federal. Por ahora la reacción del mercado fue un nuevo envión en los precios de los metales (el oro escaló a USD4.605 la onza), un precio del petróleo que primero cayó a USD55 el barril con la noticia de Venezuela y luego volvió a USD59 con la escalada en Irán, y una caída en el valor del dólar y de las bolsas desde niveles récord.