Monitor Semanal #844

BCRA Compra Dólares, Tesoro “ABsorbe” Pesos 

Semana positiva en lo político y lo financiero para el Gobierno, en un marco internacional que sigue ayudando. En lo político, el Gobierno logró la media sanción de la ley de Modernización laboral en el Senado y se encamina a su aprobación en Diputados (previa remoción del artículo incorporado sobre el final, que establecía la reducción entre el 25% y el 50% de los sueldos durante bajas médicas por accidente o enfermedad, por lo que una vez aprobado por Diputados tiene que volver al Senado). El Gobierno espera tener aprobado el proyecto de ley para fin de mes, marcando un triunfo político que seguramente será el centro del discurso en el inicio de las sesiones en el Congreso. En lo financiero, la oferta sostenida de divisas, impulsada por la liquidación de Obligaciones Negociables y préstamos y en segundo lugar el agro, permitió al BCRA acelerar sus compras a un ritmo de USD143 millones diarios (acumulando más de USD2.000 millones en lo que va del año). Este adicional de liquidez le permitió dejar caer el tipo de cambio hasta los $1.390, alejándolo de la banda superior un 12%, la mayor distancia desde julio de 2025. Todo en un contexto donde la demanda de divisas se ve reducida fuertemente respecto al mes pasado, por menores compras minoristas y menores pagos de importadores.  

Se replica el mecanismo de coordinación entre el Tesoro y el BCRA de 2024. El BCRA adquiere divisas en el mercado y el Tesoro se las compra utilizando pesos “absorbidos” mediante licitaciones de deuda local donde rollea más del 100% de los vencimientos. Estos dólares terminan destinándose a la cancelación de deuda externa, como se evidenció en el reciente pago de intereses al FMI. Del lado de los pesos, la expansión monetaria, producto de la compra de dólares, no estuvo acompañada de una recuperación de la demanda de dinero -la economía real sigue estancada-, sino de una mayor demanda de deuda soberana en pesos, atraída por un dólar a la baja y tasas en pesos todavía altas frente a la aceleración de la inflación. Esta semana el Tesoro renovó $9 billones, frente a los $7,3 billones que vencían. Parte del rollover de 123% se explica con la presencia del BCRA en el mercado secundario proveyendo liquidez y poniéndole un techo a la tasa. El stock de deuda en pesos medido en dólares aumenta por el rollover mayor al 100% frente a tasas de interés muy positivas medidas en dólares. 

La caída del dólar y decisión de frenar el cambio metodológico del IPC no son inocuas, hay una preocupación por la pausa en la desaceleración inflacionaria en la antesala de actualizar fuertemente los servicios regulados en un contexto donde los ingresos, y otra vez el dólar, funcionan como ancla. La inflación de enero finalmente fue de 2,9%. La aceleración en el margen se explicó por carnes y estacionales (frutas, verduras, hoteles y restaurantes). De haberse implementado el cambio de metodología previsto para el dato de enero, el aumento mensual hubiese sido de 2,7% (0,2 p.p. menos). En febrero, el cambio juega al revés sobre un RPM que con dos semanas se mantiene en 3%. 

La recaudación en enero cayó casi 7% real i.a. y alcanzó a $18,3bn. La caída en los recursos de las provincias y de la Nación (incluidos los de la seguridad social) caen 6% y 6,7% i.a. en términos reales respectivamente. El grueso de la caída se explica por los impuestos ligados al comercio exterior (-30,3% real i.a.) que en el caso de la Nación fueron compensados por una caída significativamente menor de los recursos de la seguridad social y un aumento en la recaudación de la AFIP. Para el nivel de actividad actual, los ingresos tributarios supieron ser superiores a los $20 billones, sin embargo, una mezcla de atraso cambiario, rebaja de alícuotas, quita de impuestos y aumento en la informalidad explica que estos se mantengan bajos en términos históricos y relativos. La media sanción de la Cámara de Senadores de la reforma laboral redujo el costo fiscal en 0,5 p.p. del PIB, 0,3 p.p. producto de los cambios en el financiamiento del FAL para Grandes Empresas y PyMES y el resto producto del impacto sobre el Tesoro Nacional producto del freno en la baja de ganancias negociado con las Provincias.  

En promedio durante 2025, los salarios privados fueron un 4,8% real mayores que el año previo y los salarios públicos un 3,8%. Sin embargo, es casi todo arrastre estadístico, en la punta (dic 25/dic 24), tanto los salarios privados como los públicos están un 2% por debajo, sólo se recupera el salario informal. 

Internacional 

El mercado laboral de EE.UU. volvió a mostrar resiliencia en el dato puntual: se crearon 130.000 empleos (vs. 54.000 esperados) y el desempleo bajó a 4,3%. Sin embargo, la tendencia confirma una desaceleración gradual: el crecimiento interanual de las nóminas pasó de 4,5% hace un año a 3,9% hoy. El mercado laboral sigue firme, pero claramente perdió velocidad y comienza a ubicarse en una zona más sensible del ciclo. En paralelo, la inflación continúa moderándose. El IPC general se ubicó en 2,4% interanual (por debajo de lo esperado) y la núcleo en 2,5%, ambas cada vez más cerca del 2% objetivo de la Fed. Con este mix (precios bajando y empleo aún sólido) el mercado descuenta que la Reserva Federal mantendrá la tasa de fondos federales en el rango actual de 3,50%–3,75%. Las expectativas de inflación a cinco años permanecen relativamente estables, aunque todavía algo por encima del 2%, lo que refuerza la idea de cautela por parte de la Fed. 

En los mercados, el S&P 500 reaccionó con mayor sensibilidad: cayó tras el dato de ventas de viviendas (mínimo desde 2009) y retrocedió levemente luego del CPI, ante una menor probabilidad de recortes de tasas en el corto plazo. Hacia el cierre del viernes recuperó parte de la caída y terminó la semana con una baja cercana al 1%. El mercado laboral de EE.UU. se enfría de manera ordenada. El escenario base sigue siendo el de pausa prolongada de la Fed, con un mercado cada vez más atento a cualquier desvío en empleo o inflación.