Monitor Semanal #847

Puesta a prueba para el gobierno 

La escalada en el conflicto en medio oriente y el cierre del estrecho de Ormuz empujó los futuros del Barril de petróleo Brent a niveles de USD104 el barril (luego de haber tocado USD118 en la madrugada del domingo), acumulando una suba del 50% desde que se inició el conflicto (30% en la primera semana de marzo). Para la Argentina, esto representa un arma de doble filo: por un lado mejora la rentabilidad de las exportaciones de Vaca Muerta; por el otro, encarece el costo de refinación local y el costo de importación de GNL. Detrás el impacto sobre precios y/o sobre el fisco si se pretende amortiguar la exponencial suba en el precio manejando el impuesto a los combustibles y/o la cuenta de subsidios. Todo esto en un contexto de risk off global con fortalecimiento del dólar y salida de capitales de emergentes y un impacto incierto sobre la inflación y el crecimiento global, el manejo de la Fed y demás bancos centrales y, fundamentalmente, sobre la imagen de Trump que enfrenta elecciones en noviembre.  

Respecto al impacto inflacionario con una ponderación de 3,8% de los combustibles en el IPC, cada 10% de aumento en el ticket el impacto acumula 0,38 p.p. Dentro del ticket el precio del combustible representa sólo el 33%, el resto son impuestos a los combustibles y otros. El impacto final va a estar puesto en la duración del shock y el traslado al surtidor, pero fundamentalmente de las decisiones que tome economía respecto al impuesto a los combustibles. El RPM de la primera semana de marzo refleja subas de 4% en surtidor. Esta se suma al 13% en electricidad, 19% en peajes y la estacionalidad propia de Educación. A contramano, la suba en alimentos se frenó, compensando estos impactos, con una primera medición del RPM de 2,5% mensual. En comercio exterior, el efecto es acotado en agro, pero significativo en los precios de la energía y de la minería por la suba del precio del petróleo y los metales. Asumiendo un barril de petróleo promedio en USD75 (una suba de 10% del precios mejora las exportaciones en USD740 millones), corregimos al alza el saldo energético en USD6.800 millones hasta USD9.500 millones, que se suman a mayores exportaciones mineras por USD2.600 millones por la mejora de los precios de los últimos dos meses. Obviamente la sensibilidad al precio de estos ejercicios es enorme. En el plano fiscal, el efecto es neutro. Si bien se esperan mayores ingresos tributarios por Derechos de Exportación, entre 0,02% y 0,09% del PIB, por el nuevo precio del petróleo y por ende, mayores alícuotas, lo cierto es que el aumento en la carga de subsidios por el incremento en el precio del GNL neutraliza el anterior efecto positivo. 

A pesar de esta volatilidad externa, la plaza cambiaria local operó con relativa tranquilidad, registrando una contracción del 20% en el volumen negociado y un dólar promediando los $1.405. El Banco Central logró sostener compras por USD63 millones diarios, oxigenadas en gran medida por la liquidación de la reciente colocación de deuda de la provincia de Entre Ríos por USD300 millones. La curva de futuros se mantuvo estable, aunque cautelosa, con expectativas de depreciación en torno al 2% mensual, y los títulos soberanos como el AO27 mostraron alzas en sus paridades, comprimiendo su rendimiento al 5,65% en el mercado secundario. Este escenario cobra particular relevancia estratégica tras la confirmación de Economía de no recurrir a los mercados internacionales, consolidando una estrategia de dependencia exclusiva sobre fuentes de financiamiento internas: privatizaciones, el régimen de regularización de activos, el apalancamiento local en dólares y la sostenida acumulación de reservas. 

En el frente normativo y monetario, la semana dejó como saldo la promulgación de la reforma laboral. En paralelo, el sector financiero evidenció el impacto de la recesión en sus balances del cuarto trimestre, confirmando un deterioro en los márgenes de rentabilidad y un incremento en la irregularidad de las carteras. En términos de liquidez, febrero cerró con una contracción en la base monetaria explicada fundamentalmente por la dinámica de los encajes y un fuerte esfuerzo de esterilización a través de pasivos remunerados, factores que lograron contrarrestar la expansión bruta generada por las compras netas de divisas. Dos hitos clave: la publicación del IPC oficial de febrero y una exigente licitación donde el Tesoro —que cuenta actualmente con un colchón de liquidez depositado en el BCRA de $4,4 billones y USD485 millones— buscará rollear vencimientos en pesos por $8 billones con acreedores privados y captar USD250 millones adicionales a través de la ampliación del AO27. 

Internacional 

La escalada militar en Medio Oriente volvió a colocar al mercado energético en el centro del escenario macro global. El detonante fue el ataque coordinado entre Estados Unidos e Israel contra objetivos estratégicos en Irán, seguido de una rápida respuesta iraní y de amenazas sobre la seguridad del transporte energético en el Golfo. El principal canal de transmisión económica del conflicto es el riesgo sobre el Estrecho de Ormuz, por donde circula cerca de una quinta parte del petróleo comercializado globalmente. 

En términos geopolíticos, la ofensiva puede interpretarse como un intento de reconfigurar el equilibrio regional debilitando a Irán y reforzando la posición estratégica de Estados Unidos en el Golfo. Una lectura más pragmática sugiere que la escalada podría buscar generar condiciones para una eventual negociación desde una posición de fuerza, especialmente considerando el potencial energético del país y el margen para aumentar su producción de crudo. No obstante, el desenlace sigue siendo incierto y el conflicto también puede derivar en una inestabilidad prolongada. En este contexto, el principal riesgo para la economía global sigue siendo logístico: cualquier interrupción sostenida del flujo energético en el Golfo podría transformar un episodio de volatilidad en un shock energético global con impacto directo sobre la inflación y el crecimiento y su derivada en la política monetaria y la política.