Monitor Semanal #835

La deuda y la demanda de pesos en la mira 

El Gobierno apuesta a la demanda estacional de pesos de diciembre para empezar a comprar reservas sin presionar ni en el tipo de cambio ni en la demanda de títulos del Tesoro. Por ahora, sin una oferta firme más allá de la generada por la colocación de las empresas, sólo puede realizar compras pequeñas, también limitado por la falta de recursos para poder comprarlas desde el Tesoro.  

En el medio el Gobierno debe sostener la demanda de los títulos públicos, con el fin de no complicarse con el programa financiero hacia delante. En la semana nuevamente volvió a bajar el piso de la tasa de interés y modificó el máximo de tenencia de cauciones, con el fin de reorientar un excedente entre $2,8 y $3 billones a bonos del Tesoro (vía desvío de fondos de T0 a T1) y/o a Plazos Fijos/Cuentas Remuneradas. De esta manera se reduce el spread en la tasa de la caución que se ve presionada al alza contra la correspondiente a la de remuneradas y plazo fijo que debería bajar. 

El Gobierno refinanció los vencimientos de la deuda en pesos en un nuevo intento por llenar los casilleros vacíos en 2026 y 2027, a una tasa mensual efectiva de 2,6%, prácticamente igual que en la licitación de principios de mes. Solo libera $0,5 billones y con esto los depósitos en pesos del Tesoro en el BCRA caen hasta $3,8 billones, siendo inminente el giro de utilidades y/o transferencia de los fondos en el BNA. Si busca evitar usar parte de los $15 billones que tiene el Tesoro en el BNA.  

Los depósitos en dólares del Tesoro en el BCRA no son la excepción. Las escasas compras en el mercado cambiario por USD300 millones casi que compensan las salidas por pagos a organismos internacionales y los depósitos en moneda extranjera siguen rondando entre USD100 y USD200 millones.  

Del lado de los dólares, en la semana la ayuda financiera complementaria por USD20.000 millones que incluía las garantías del Tesoro Americano comprometidas por Bessent pasó a tener forma más parecida a un REPO por USD5.000 millones (y no queda claro de donde salen las garantías). Esta cifra con los pagos en moneda extranjera que tiene el Tesoro en los próximos dos meses (Organismos internacionales -exc. FMI- suman USD300M y USD 450M en diciembre y enero, respectivamente, más los USD 4.300 millones de la deuda en dólares el 9 de enero (USD3.600M en manos del mercado.  

Las reservas brutas se vieron favorecidas en la semana por la colocación de deuda hard-dollar de CABA y llegaron a USD41.919 millones el jueves, aunque volvieron a bajar el viernes a USD40.313 millones, en tanto las reservas netas en la definición del FMI siguen ubicándose en USD16.000 millones.  

El dólar comenzó la semana siendo presionado por el fixing de la letra dollar-linked de noviembre, D28N5 y se acomodó en $1450, cotización en la que cierra el mes, presionando al alza la curva de futuros que vuelve a cruzar la banda superior a partir de las posiciones de marzo. Esto sacó al Tesoro de la zona de compras y queda a la espera de la liquidación de las obligaciones negociables que continuaron esta semana.  

Finalmente, a la salida del informe se conocieron los datos del mercado cambiario de octubre, en la previa electoral. Si bien el saldo era conocido, con una caída de las reservas de USD1.405 millones, se supo que la FAE privada fue negativa en USD5.434 millones en el mes, algo por debajo de los valores de septiembre y en línea con los valores de julio pasado. Adicionalmente, el saldo de la cuenta corriente fue negativo en USD2.599 millones. El financiamiento, además de las reservas, provino de inversión de portfolio de inversores extranjeros por USD1.924 millones (la compra de pesos de Bessent), de ventas de los bancos por USD991 millones y “otros movimientos netos” por USD1.554 millones (¿un swap adicional?). 

Internacional  

Semana de fuerte volatilidad en Wall Street. El impulso inicial tras conocerse los resultados de Nvidia se desarmó rápidamente en un contexto donde se combinaron las alarmas ante los riesgos de una burbuja, la solidez crediticia y datos de empleo mixtos que sembraron dudas sobre la continuidad de la postura hawkish de la Fed. Aunque las nóminas superaron las expectativas, las revisiones negativas de meses previos y el deterioro en la composición del empleo delinearon un mercado laboral menos firme de lo que sugerían los datos iniciales, con una tasa de desempleo en máximos desde 2021.  

A comienzos de esta semana, sin embargo, el mercado encontró cierto alivio y los principales índices volvieron a ubicarse al alza. Una lectura más profunda de los datos, sumado a indicadores de actividad más débiles a lo esperado y un tono menos restrictivo por parte de algunos miembros del board, revirtieron las expectativas hacia un nuevo recorte de tasas en diciembre.  

De todas maneras, el debate sobre la posibilidad de una burbuja sigue vigente: la creciente red de acuerdos cruzados entre los principales jugadores del sector y el uso sin precedentes de deuda para financiar infraestructura configuran un ecosistema cada vez más interdependiente, expandiéndose sobre una base que podría tensionarse ante cualquier cambio en el ciclo. Al mismo tiempo, Google gana terreno dentro del ecosistema de IA, introduciendo nuevos elementos en un mercado que hasta hace poco parecía totalmente dominado por Nvidia. 

Por otro lado, en Reino Unido, la presentación del presupuesto consolida una estrategia fiscal mas estricta ante un crecimiento moderado; Japón lanza un estímulo histórico en un contexto de presión sobre el yen; y Estados Unidos evalúa extender subsidios clave en salud para evitar un shock sobre los precios.

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