El viernes se cumplieron tres semanas del nuevo esquema cambiario/monetario con un dólar que durante toda la semana orbitó los $1430 y cerró en $1433. En los últimos cinco días hábiles el BCRA compró USD291 millones (40% menos que la semana anterior) y acumula desde el lunes 5 de enero compras USD979 millones (65 millones diarios en promedio). Este número representa el 14% del volumen del mercado, aunque varios días las compras se hicieron por fuera, negociando block trades originados en la colocación de ONs. El BCRA cambió la normativa para permitir que las empresas accedan al MULC para precancelar ONs, siempre y cuando, la nueva deuda extienda los plazos. Según datos del BCRA de los USD6.400 millones colocados todavía quedarían por liquidar USD3.600 millones por este concepto.
La noticia en un contexto de ingreso de capitales a países emergentes, empujó los precios de los bonos y acciones al alza y el riesgo país cayó a un mínimo de la gestión de 526 pbs. Niveles que no se veían desde 2018 aumentando las chances de que los cupones de julio se paguen colocando bonos en el mercado. La demanda de cobertura cayó y la de bonos en pesos se aceleró comprimiendo toda la curva. El tramo corto de la curva en pesos cerró la semana con un rendimiento entre 2,8% y 2,9% (frente al 3,3% convalidado en la última licitación). El tramo medio (entre 90 y 210 días) cerró con una TEM entre 2,7% y 2,8%, mientras que las más largas rinden entre 2,5 y 2,6%. Tasas reales menos positivas en el corto, pero positivas al fin frente a una tasa de inflación que según nuestro relevamiento de precios minoristas cerraría enero en torno al 2,3% (ya con la nueva base y metodología). El miércoles se canjearon USD2.500 millones de la letra dollar-linked que vence a fin de mes, mayormente por la que vence a fin de febrero, casi nada a las que vencen abril y junio. Después de esta operación todavía vencen a fin de enero $6,8 billones de pesos con el mercado, y $18,7 billones en febrero. En este contexto, donde el ancla cambiaria vuelve a operar con un BCRA comprando dólares vuelven a aparecer recomendaciones de carry en pesos bancos de inversión (esta semana BOFA y JPMorgan)
Volviendo a las compras del BCRA, el 45% (USD437 millones) fueron recomprados por el Tesoro que después del pago de los cupones empieza a juntar los dólares para el pago de USD837 millones del EEF al FMI el 1 de febrero. Es que mientras se dilata la revisión del programa que estaba programada para el 23 de enero, el cronograma de vencimientos continúa. Amén de que hasta ahora los desembolsos del FMI se usaron para comprar letras intransferibles, por lo que quedaron depositados en el BCRA, y ya en 2026 los desembolsos netos empiezan a ser negativos (USD2.600 millones en 2026).
En el mes, la expansión monetaria por la compra de dólares ascendió a $1,1 billones, luego hay una contracción de $4 billones por la compra de divisas del Tesoro al BCRA que se compensa con la expansión del Tesoro por uso de sus depósitos y por la expansión del Central vía mercado de secundario por compra de títulos. Pareciera el BCRA busca evitar los costos asociados a la caída estacional en la demanda de pesos de febrero (este año en una economía que opera con un cepo mucho menos rígido que en 2025 hasta abril) y prioriza la discrecionalidad en la construcción del puente a la salida de la cosecha por sobre el acotamiento en la volatilidad y baja en las tasas. La expansión del crédito, el motor del crecimiento durante 2024 sigue frenado en un contexto donde la Tamar subió al 38%. En los últimos 30 días los créditos se expandieron sólo 1,4% mensual (cayeron 0,9% mensual en términos reales).
Por último, los datos de actividad y comercio todavía reflejan el freno en la economía producto de la incertidumbre pre electoral. En noviembre el EMAE (proxy del PIB mensual) cayó 0,3% tanto en la comparación contra octubre como en la comparación contra un año atrás, reflejando el estancamiento de la economía a lo largo de 2025, en un año donde el crecimiento promedio de 4,5% acumulado a noviembre responde sólo al arrastre estadístico. Por su parte, los datos de balanza comercial, muestran un superávit de USD1.892 millones en diciembre y un acumulado en 2025 de USD11.286 millones, 60% menos que en 2024. La mejora en los últimos dos meses obedeció al freno en las importaciones y a la salida de productos primarios (poroto de soja y trigo).
Internacional
La publicación del WEO de enero del FMI con la actualización de las proyecciones de crecimiento global para 2026: 3,3% con economías avanzadas creciendo 1,8% y emergentes 4,2% (liderados por China e India 4,5% y 6,4% respectivamente) pasó desapercibida en medio de una semana donde todas las miradas estuvieron puestas en las reuniones del WEF en Davos y en particular las provocaciones de Donald Trump. Recordemos que la semana había arrancado con la suba unilateral de aranceles del 10% (y la amenaza de llegar al 25%) a ocho naciones europeas, incluyendo Dinamarca como mecanismo de presión para acelerar la compra de Groenlandia y la foto del mapa pintando con la bandera americana Canadá, México, Panamá, Venezuela y Groenlandia. Si bien su discurso en Davos volvió a ser una provocación, sobre todo la respuesta a Mark Carney a quien le recordó “Canadá vive gracias a Estados Unidos”, más tarde desescaló poniendo paños fríos a los aranceles y al uso de la fuerza. Luego de reunirse con el secretario general de la OTAN, Mark Rutte anunció un marco para un futuro pacto que permitiría cooperación en materia de seguridad y presencia estratégica en Groenlandia y la región ártica, bajo la órbita de la OTAN. La noticia redujo la volatilidad en los mercados (el VIX volvió a 17), aunque siguió el rally de los metales y la debilidad del dólar (DXY en 97,12 impulsado por la apreciación coordinada del Yen) y los treasuries (la tasa de 10 años a 4,2%). El 27/28 de enero es la próxima reunión de la FED donde se espera se mantenga la tasa sin cambios luego de tres recortes consecutivos.